El deporte rey de los Juegos Olímpicos también lo es en los Paralímpicos. En él compiten todo tipo de personas con discapacidad, siendo el deporte que más pruebas y competidores tiene ya que los deportistas están divididos en clases según su grado de discapacidad y en función de su capacidad funcional para el deporte. Las pruebas de Atletismo incluyen todas las pruebas olímpicas exceptuando las pruebas de vallas, obstáculos, lanzamiento de martillo y salto de pértiga.

Cada participante con discapacidad tiene una categoría de dos dígitos: el primero de los números indica el tipo de discapacidad funcional y la segunda cifra es el grado de afectación:

  • Clases 11-13: Deportistas ciegos y con discapacidad visual.
  • Clase 20: Atletas con discapacidad intelectual.
  • Clases 31-38: Participantes con Paralisis Cerebral. Las clases 31 a 34 usan silla de ruedas.
  • Clases 40-46: Discapacitados Fisicos con afectación en alguna extremidad o falta de ella.
  • Clases 51-58: Comprenden a corredores en silla de ruedas o lanzadores que compiten sentados.

Una T o una F delante del número indica si el deportista compite en eventos de pista (track) o de campo (field).

Las sillas de ruedas y las prótesis que usan los atletas están especialmente diseñadas para la competición, con materiales muy ligeros y alta tecnología aplicada. Los guías que acompañan a los ciegos nunca pueden sobrepasar al invidente al que van unidos por una cuerda, pero tampoco pueden quedarse atrás, por lo que han de tener un elevado nivel competitivo, similar al de su acompañado.

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